lunes, 9 de septiembre de 2013

Creando tu GPS en la vida cotidiana

Recuerdo las palabras de un buen amigo cuando salió por primera vez al alcance del personal civil, público en general, un dispositivo denominado “GPS”, en sus palabras: “Esto facilitará todos los trabajos de ingeniería del planeta”.
El GPS se basa en una compleja constelación de satélites, cada uno de los cuales lleva a bordo un reloj atómico y básicamente ese reloj se dedica a decir qué hora es, junto a su posición relativa a puntos específicos del planeta tierra y de vez en cuando manda mensajes con las efemérides de la constelación y otros datos. Gracias a que el satélite dice dónde está y qué hora es donde está, el software de nuestro navegador puede, utilizando cuatro satélites, calcular nuestra posición espaciotemporal sobre la superficie de la Tierra.
Hoy el GPS es fundamental. Las células de telefonía móvil que nos dan cobertura utilizan la referencia posicional y temporal del GPS. Las transacciones financieras calculan los intereses valiéndose del GPS. Los barcos reciben una ayuda inestimable ahí donde no hay referencias visuales. Y nosotros, en nuestros vehículos, podemos contar con navegadores que nos ayudan a llegar a nuestro destino.
El GPS es un perfecto ejemplo de cómo el hombre determina su posición en esta vida en relación con otros parámetros o puntos relativos según la perspectiva del resto del mundo. Esto nos trae una reflexión:
¿Cómo determinas tu posición global como PERSONA o SER HUMANO?
¿Qué sistema o cuáles satélites utilizas para reconocer el camino que te guiará hacia un mejor destino?
El comportamiento humano es el conjunto de actos exhibidos por el ser humano y determinados por un “GPS SOCIAL”… la cultura, el idioma, las competencias, los valores, el carisma, las relaciones, la persuasión, la coerción y/o la genética. Sólo al mirarte y ver tu comportamiento, otros seres pueden reconocer si eres bella, simpática, inteligente, profesional o estudiante, latina o europea, tímida o atrevida. Todo un despliegue de características relativas al conocimiento previo de quien te esté valorando en el momento. Pero como dije, RELATIVAS al conocimiento previo del observador.
Entonces, ¿cómo determinas tu posición global como persona única e individual?
Permíteme sugerir algunos pasos:
1.    Conoce tu entorno: local, nacional, mundial. Aprende cuáles son las características culturales, sociales y organizacionales mayormente aceptadas. No juzgue ni critiques, sólo APRENDE, aun cuando vaya en contra de tus principios o valores. Recuerda, todo es según la percepción del observador. Demuestra respeto y comprensión, sin sucumbir tu personalidad. Lo cortés no quita lo valiente y sólo el hombre inteligente sobrevive fuera de su ambiente.
2.    Sé consciente de ti mismo: tus fortalezas, principios, valores, objetivos y metas. Acepta tus limitaciones y errores. Aprende a recibir las críticas (constructivas o no) y por sobre todo confía en ti mismo. No pretendas sobrevivir, logra sobresalir!
3.    Controla tus sentimientos y emociones: aprende a controlar emociones, impulsos y estados de ánimo. Recuerda, no importa cuál sea tu posición frente a un suceso, sino en qué posición te ubican los demás. Para ello debes influir en su percepción mediante el control de tus emociones.
4.    Potencia tus habilidades sociales: no se trata de ser hipócrita o transformarse en una persona servil. Hay que ser parte del equipo, con capacidad de resolución, ética, carisma y prudencia. Cada acción es un movimiento en el tablero del ajedrez de la vida, hay que pensar bien pero rápidamente las jugadas posteriores de los otros jugadores.
…una vez transitados estos pasos, estoy seguro que ya conoces tu ubicación con respecto al entorno y la forma como te ubican los demás.
Ahora, necesitamos definir tu individualidad, la posición que te identifica como única e inconfundible en este mundo:
1.    Define tu Éxito, tu posición en la vida: Averigua qué es lo que más disfrutas en la vida, donde te ves a ti misma dentro de unos años y que es lo que quieres lograr en la vida. Tómate el tiempo necesario para descubrir en qué dirección vas a ir. Al averiguar lo que quieres lograr y contemplarte triunfando mediante ese logro, significa que acabas de definir tu éxito a través de una visión de tu vida. Ahora, debes tomar las medidas necesarias para conseguir la manifestación de ese éxito: Visión – Objetivos – Metas – Éxito.
2.    Ponte Metas y Lógralas: El trayecto hacia tu Éxito debe estar bien definido o iras a la deriva: Es necesario tener algo más que una buena idea y en cuanto a la cantidad de trabajo, tendrás que elaborar un plan de cómo vas a lograr tus metas y como alcanzarás el éxito. Incluso si no tienes ni idea de qué es exactamente lo que vas a hacer para alcanzarlas, saber cuáles son tus metas es un paso bastante grande hacia tu éxito. Establece metas a corto y largo plazo. Las metas a largo plazo te servirán como brújula y las metas a corto plazo serán como puntos de progreso y logro para mantenerte centrado en el camino hacia el éxito. Debes de ser humilde y admitir que si no eres tan exitosa como quisieras serlo en este momento es porque probablemente estás haciendo algo mal o incompleto. El logro de tus metas es una cuestión de disciplina y determinación. La planificación es una parte esencial a la hora de alcanzar el éxito, porque no hay cosa que no haya sido construida sin un plan. Muchas personas tienen sueños, muchas metas establecidas, pero sin un plan para ejecutarse, no se alcanza nada.


martes, 6 de agosto de 2013


¿Cómo impulsar la mentalidad positiva en la Gente?


Hace un par de años llegó a mi correo un libro titulado CAMBIA EL CHIP (Cómo afrontar cambios que parecen imposibles), en donde se hablaba sobre dos tipos de mentalidad:
  • ·         Fija y
  • ·         de Desarrollo Personal.


Y por supuesto: Tu tipo de mentalidad determina el éxito que tendrás en la vida.

Lee las siguientes cuatro frases y apunta si estás de acuerdo o en desacuerdo con cada una de ellas:

  1. 1.   Eres un tipo de persona y no hay mucho que puedas hacer para cambiarlo.
  2. 2. No importa qué clase de persona seas, siempre puedes cambiar sustancialmente.
  3. 3.   Puedes hacer las cosas de manera diferente, pero en el fondo no puedes cambiar quién eres.
  4. 4.   Siempre puedes cambiar aspectos básicos de la clase de persona que en realidad eres.


Si estás de acuerdo con la 1 y la 3, tienes una mentalidad fija. Si estás de acuerdo con la 2 y la 4, tienes una mentalidad de Desarrollo Personal.

Las personas con mentalidad fija creen que sus capacidades son estáticas: tienden a evitar los retos, abandonan con facilidad, ven el esfuerzo como estéril o peor, ignoran las críticas (a veces constructivas), se sienten amenazados por el éxito de los demás. Simplemente se ocupan de ver lo que los demás logran sin prestar atención a lo que ellas pueden lograr. Como consecuencia, se estancan antes, sin llegar a alcanzar su potencial pleno. Confirman así una visión determinista del mundo. Viven en su espacio virtual, creen ver toda la realidad, cuando ciertamente su enfoque es reducido, egocentrista y muy superficial. Como dirían los psicólogos: poseen mapas mentales uniformes. En otras palabras, son “personas cuadradas”.

Las personas con mentalidad de Desarrollo Personal creen que sus capacidades son como los músculos, pueden crecer si se ejercitan: aceptan más desafíos, perseveran ante la adversidad, contemplan el esfuerzo como el camino hacia la maestría, aprenden de la crítica, más allá, piden retroalimentación constante, sabiendo recibir, aceptar y valorar la diferencia de opiniones. Encuentran lecciones e inspiración en los éxitos de los demás. Los toman como referencia y alternativa de comportamiento. Como resultado, alcanzan niveles cada vez más altos de realización y valoración personal. Se ven recompensados con un sentimiento creciente de libertad, en donde el éxito no es marcado por lineamientos externos o sociales, sino por parámetros propios que definen su vida.

Si quieres que una persona alcance todo su potencial, elógiala desde una mentalidad de Desarrollo Personal. Como sabrás, existen dos tipos de elogio: los que alaban a la persona y los que alaban el proceso realizado por la persona. Cuando elogias a la persona, estás reforzando la mentalidad fija, la creencia de que el éxito se debe a rasgos fijos desde el nacimiento. Cuando estas personas fallan, se lo atribuyen a sus debilidades físicas o personales. Caso contrario, cuando elogias el proceso, refuerzas la mentalidad de Desarrollo Personal, la creencia de que las cualidades pueden desarrollarse con esfuerzo y tesón. Así fomentas la resiliencia y el amor por el aprendizaje, esenciales para el éxito futuro.
Por consiguiente:
  • ·         Elogia el hacer, nunca el ser.
  • ·         Elogia el esfuerzo, no la inteligencia.
  • ·         Elogia de forma específica y útil.
  • ·         Elogia en privado y de manera oportuna.
  • ·         Elogia sólo cuando existe una buena razón para hacerlo y con sinceridad.


Mi recomendación: cuando des feedback a una persona, ya sea niño, estudiante o empleado, hazlo de manera correcta y fomentarás la mentalidad de Desarrollo Personal. Recuerda, estructura tus comentarios en torno al esfuerzo en lugar de etiquetar a la persona:
·         No le digas a un niño cuando ha hecho un bonito dibujo: “Eres un artista”, sino “Cuánto te has esforzado”.
·         No le digas a un estudiante que ha aprobado un examen difícil: “Qué inteligentes eres”, sino “Cuánto has estudiado”.
·         No le digas a un empleado que ha completado una tarea larga y complicada: “Eres muy trabajador”, sino “Te felicito, veo cuánto te has esforzado para terminarla a tiempo y con tan buenos resultados”.

Y hablando de Feedback, recuerda que las principales características de un feedback efectivo son:

1.   Centrado en la conducta, no en la persona (ejemplo: “elaboraste el trabajo con algunos errores…” en vez de “eres un torpe”).
2.   Describe, no evalúa (ejemplo: “llegas tarde por 2da. vez en la semana…” en vez de “¡que incumplido!”).
3.   Específica, no generaliza (ejemplo: “Has entregado  incompletos 3 de los 8 informes…” en vez de “todos los informes están incompletos…”).
4.   Enfatiza el Qué, no el Por qué (ejemplo: “ayer cuando te hablé de mi problema no me respondiste…” en vez de “ayer cuando te hablé de mi problema no me respondiste, seguro que no te importó…”).
5.   Referido a conductas o situaciones que puedan ser modificadas a voluntad (referirse a limitaciones personales, ejemplo: tic, tartamudez, sordera, etc. puede generar frustración e impotencia).
6.   Oportuno (en el momento preciso, cercano al momento que  ocurrió el comportamiento sobre el cual se da la realimentación; pero también considerando la disposición y receptividad del interlocutor)
7.   Solicitado antes que impuesto (es más útil si el interesado nos lo solicita o si consultamos su disposición para recibirlo).
8.   Centrado más en las necesidades del Receptor que en las del Emisor (evitar utilizarlo como descarga o catarsis).
9.   Es verificable o comprobable (el receptor puede buscar feedback de otras personas y comparar la información, además que puede parafrasear lo expresado por el emisor para precisar si está entendiendo el mensaje).


lunes, 29 de julio de 2013

RESPONSABILIDAD

Son muchas las situaciones que se nos presentan en el día a día, que sirven para ilustrar términos muy usados pero que son difíciles de definir como concepto. La responsabilidad es uno de ellos.  



Cuando le pregunto a alguien ¿qué significa responsabilidad o ser responsable?, por lo general me responden más o menos lo siguiente: “Hacer lo que hay que hacer”, “Cumplir con las obligaciones y compromisos”. Hay quienes me remiten a la palabra compuesta que hay en ella “habilidad para responder”.

Todo eso está muy bien, pero no es suficiente. Si te preguntara a ti amigo, amiga, ¿Qué dirías?, dime, para ti, ¿Cuándo una persona es verdaderamente responsable? Me gustaría que tuvieras tu concepto antes de que continúes leyendo.
En una ocasión pude ver en acción mi verdadero y mejor concepto de responsabilidad. Era uno de esos días muy complicados donde mi agenda estaba full ya que el día siguiente saldría de viaje por varias semanas. Todas mis citas estaban bien ajustadas y no podía sucederse ningún desajuste. De lo contrario, quedarían asuntos sin resolver.

Una de mis reuniones más importantes era con Rodolfo, un excelente profesional quien trabaja conmigo, además de ser gran amigo. Me interesaba mucho esa reunión y a él también. Ambos nos pusimos de acuerdo para vernos a las 2 de la tarde en la oficina. El confirmó su disponibilidad y comprendió que debía ser puntual.

Con anterioridad le había explicado que nos reuniríamos de 2 a 3 porque enseguida yo debía salir a llevar un sobre importante y estar de vuelta a la oficina para las 4 pm para atender otra reunión. Quedamos de acuerdo y no había ninguna duda. Yo había sido muy claro y el aceptó.

Imagino que ya debes saber lo que pasó. Rodolfo llegó tarde. Llegó a las 2:45 pm. Apenas entró me dijo: “Sé que estoy llegando tarde, no voy a darte excusas ni explicaciones. Te propongo algo, me dijo, vamos a reunirnos con calma y al terminar yo llevo por ti el sobre, así no tienes que salir y ya estás aquí para tu reunión de las 4″.

Rodolfo me dejó sin palabras. Yo ya estaba listo para decirle un montón de cosas por su retraso y lo que me estaba perjudicando. Estaba enojado, aunque ya tenía previsto el plan B. Claro, Rodolfo y yo tenemos tiempo conociéndonos y manejamos muy bien el concepto compartido de Responsabilidad.

Creo que ya debes ir entendiendo de qué se trata el verdadero concepto de Responsabilidad. Una persona verdaderamente responsable no es la que nunca te falla y la que siempre cumple con todo lo que se compromete. Eso es humanamente imposible.

La hermosa condición de Ser Humano es su imperfectibilidad. Si algo es inherente y propio de todo individuo es el error y la equivocación, por lo tanto, que incumplamos acuerdos por motivos propios o externos es completamente posible.

Todos seríamos irresponsables entonces. Una persona verdaderamente Responsable es aquella que al equivocarse no apela a excusas para explicar su incumplimiento sino que asume las consecuencias que tal acción generó en el perjudicado.

Rodolfo sabía muy bien que su retraso me perjudicaba y sabía muy bien cómo. Que se presentara con una buena razón para justificarse no sanaba el daño que me estaba causando. El, sin dar explicación, se estaba haciendo cargo de las consecuencias de su falta, con lo cual, ya no había falta. La reunión se dio, el sobre fue entregado y yo estaba listo para mi reunión de las 4.

Esta situación fue bien manejada porque Rodolfo ya sabe que significa ser verdaderamente responsable y encontró la forma de hacerse cargo. Varios años manejando el tema nos permite fluir cómodamente. La cosa ya no es tan fácil con cualquier otra persona.

Por lo general en esos casos la gente llega con una buena excusa, cierta o inventada, para justificarse y tratar de quedar a salvo. Con esa actitud intentan dejar al perjudicado con su lío.

Si me lo permites, te daré tres de mis alertas para manejar esas situaciones.

1.- No prestes tus oídos para escuchar excusas. Si lo haces estas contribuyendo a justificar la irresponsabilidad. No es que seas insensible, es que primero hay que ocuparse de lo medular del acuerdo y luego pueden charlar de lo que pasó.

2.- A la hora de hacer un compromiso con alguien, busca que la petición sea muy clara y que las consecuencias de un posible incumplimiento sean previamente advertidas. A la hora de presentarse la falla, solo vuelve al momento del acuerdo y fomenta que la otra persona se haga cargo de las consecuencias y daños que causó y que estaban previamente anunciadas.

3.- La credibilidad de una persona se construye cumpliendo los compromisos. Si te comprometes y no cumples, la credibilidad se erosiona y debilita la posibilidad de hacer nuevos acuerdos. Si te sucede uno de estos casos de irresponsabilidad, renueva la confianza, mediante el reconocimiento del error y la compensación del mismo, asumiendo las consecuencias y buscando soluciones inmediatas.

Rodolfo llegó tarde, se hizo cargo, se renovó la confianza y todo sin haber hecho mención de la causa de su retraso, muy justificado por cierto. Cuando me contó la causa de su retraso, era imposible que llegara a tiempo.

En resumen, la persona verdaderamente Responsable es aquella que una vez que te falla se hace cargo de las consecuencias de ese fallo y renueva su deseo de seguir siendo confiable porque la relación contigo le importa tanto como su propia autoimagen de persona impecable y responsable.

Cuídate de quienes son expertos en dar excusas sin hacerse responsables y cuídate aún más de no ser uno de ellos. Es muy satisfactorio andar por la vida con la sensación interna de ser responsable y dar la cara.


En muchísimos casos, quienes dirigimos personal somos también responsables de la responsabilidad de quienes dirigimos. No sólo por la calidad de la solicitud o encargo que les hacemos, ni por la precisión del amarre del acuerdo. También lo somos por la manera en que reclamamos el incumplimiento. Con un reclamo que exige asumir las consecuencias de un incumplimiento, fomentamos la responsabilidad. Todo se resume en que se hagan cargo de su falta. Eso es todo. No es gritando ni infundiendo miedo y temor. Por otro lado, no puedes pedir lo que no estás dispuesto a dar. No uses excusas y asume con valentía que eres un Ser Humano.

jueves, 23 de mayo de 2013

Diseñando una buena Presentación!


Cuando en mis cursos in-company llegamos al asunto del diseño, y en especial cuando los asistentes provienen de grandes compañías, siempre alguno termina quejándose de que eso del diseño está muy bien para presentaciones de gran auditorio, mientras que ellos en su día a día no tienen tiempo para el perfeccionismo, sin más remedio que emplear las plantillas corporativas repletas de texto, diagramas y tablas de Excel. Pues bien, eso es lo que se espera de ellos. 

Uno de los resultados científicos que más me llamaron la atención durante la lectura de Pensar rápido, pensar despacio, el testamento intelectual del Premio Nobel de Economía Daniel Kahneman, fue que el atractivo visual de una presentación influye poderosamente en su capacidad persuasiva.

Las transparencias fáciles de procesar generan más sentimientos positivos…
Los cuales se traducen en una mayor disposición al estar de acuerdo con las ideas contenidas en ellas. 
Los psicólogos denominan a este comportamiento fluencia de procesamiento o fluencia cognitiva.
Todos estos estudios e investigaciones pueden sintetizarse en las siguientes dos sencillas ecuaciones: 
Fácil = Verdad, Difícil = Mentira

Para convencer a tu auditorio necesitas algo más que la lógica, datos y hechos; necesitas la emoción. Los elementos visuales estéticamente agradables generan emociones positivas, que a su vez afectan a cómo piensa tu audiencia. Cuanto menor sea el esfuerzo mental requerido para procesar una transparencia, más positivo será el sentimiento hacia ella y más de acuerdo se estará con su contenido.

Las investigaciones apuntan a que cuando vemos algo que nos resulta visualmente placentero, más nos gusta la idea que representa. Recíprocamente, cuanto más nos cuesta procesar algo, más frustrados nos sentimos y como consecuencia transferimos ese sentimiento a la idea: asumimos que es más complicada o que será más difícil llevarla a la práctica.

Los trabajos de investigación listados en las referencias confirman por tanto que las transparencias fáciles de procesar, o sea, que fluyen cognitivamente, generan más sentimientos positivos, los cuales se traducen en una mayor disposición a estar de acuerdo con sus ideas.

¿Quieres aumentar la capacidad persuasiva de tus presentaciones?
Crea diseños visualmente sencillos que faciliten la comprensión de su contenido.
Uno de nuestros cursos, titulado: Presentaciones Profesionales Efectivas, enseña con detalle la forma de lograr el éxito en esta materia.

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miércoles, 24 de abril de 2013


Qué bueno es tener MENTE ABIERTA.

Todos decimos que es muy fácil tener una mente abierta… pero a la hora de la verdad nos encasillamos en viejos patrones mentales. A lo largo de la vida nos hemos condicionado por todo cuanto nos rodea; sociedad, amistades, educación,  familia, etc. En el fondo, nuestra forma de pensar está influenciada por todo esto, digamos que nuestra mente ha sido programada en función de las experiencias que hemos vivido y la educación recibida. Todo ello ha creado un conjunto de principios, creencias y valores. Es lo que en Programación Paralingüística (PNL) se conoce como Mapa mental,…pero “el mapa no es el territorio” y nuestro mapa mental… es sólo una representación virtual independiente para cada quien, “nunca igual ante todos”, con matices y colores, bemoles y sostenidos, según la forma de pensar.

Cuando nacemos, llegamos a un mundo de infinitas posibilidades, que después se va limitando, condicionando al mapa que creamos de éste, que normalmente se forma para ser aceptados dentro de la cultura social y familiar con la que crecemos. Apenas se nos da la oportunidad de estar en desacuerdo con estos aspectos al tener la edad para imponer nuestras decisiones, ya es demasiado tarde. Nuestro mapa se ha establecido, y muchas de las creencias que nos limitan están instaladas en nuestro subconsciente, son parte de nuestro mundo virtual, un mundo que sólo es verdad en nosotros mismos.
En la adolescencia nos damos cuenta de esto, es cuando nace ese sentimiento de rebeldía que nos lleva a cuestionar las reglas, normas de la sociedad en la que vivimos. Pero siempre tenemos voces internas que nos dicen como tienen que hacerse las cosas, como hay que comportarse, que te pongas en orden y que hagas las cosas como siempre se han hecho. El aferrarse y el apego impiden tener una mente abierta a nuevas ideas, diferentes esquemas de cómo nosotros vemos el mundo!

Hoy no se puede vivir con un estilo de vida de mentes tan condicionadas y aferradas a una sola opción, pensando dentro de una caja (formatos o paradigmas obsoletos). Así que es de vital importancia que abras tu mente a todas las posibilidades, a todas las ideas, que te resistas a vivir en una caverna mirando a la pared, y no permitas que el pesimismo entre en tu conciencia. Tener una mente abierta a nuevas ideas y no tener apego a nada es lo mejor que puedes hacer por ti mismo y por los demás.

Una mente abierta te permite explorar, crear y crecer, una mente cerrada bloquea toda creatividad. La eterna expresión… ¡yo sé lo que hago”, “la experiencia dicta mi comportamiento”… El progreso sería imposible si hiciéramos las cosas de la misma manera, no te permitas tener bajas expectativas de lo que eres capaz de crear, hacer o pensar.
Las leyes universales que se manifestaron para dotarte de vida, ahora forman parte de ti. Tú posees la misma energía, la misma conciencia universal que te permite realizar verdaderos milagros, aunque sólo es posible si eres consciente de ello, si tienes tu mente abierta a todo tipo de ideas. Todo lo que piensas se expande, somos lo que pensamos, si tus pensamientos están llenos de dudas y tu mente está cerrada, actuarás conforme a ello, por lo tanto tu realidad será un reflejo de tus pensamientos cerrados y llenos de dudas, un mundo virtual limitado, finito. Por el contrario, si decides tener una mente abierta a todo, actuarás conforme a esa energía interior y en tu vida serás el creador y receptor de milagros.
Solo personas con la mente abierta a nuevas ideas han sido capaces de alcanzar el éxito y aportarlo a la humanidad. Gente extraordinaria quienes abrieron su mente a todo tipo de ideas por muy imposibles que parecieran. Sólo un pesimista puede pensar que existe una sola forma de hacer las cosas. Resístete, abre tu mente y expulsa el pesimismo de ti. No lo necesitas, no te mereces algo tan negativo. Tener una mente abierta significa estar en paz, proyectar amor, practicar el perdón, ser generoso, respetar toda forma de vida, y lo más importante, es que seas capaz de visualizarte haciendo cualquier cosa que conciba tu mente y tu corazón.

¿Cómo se tiene una mente abierta?

Existe una pregunta con un gran poder. Una pregunta que puede abrirte las puertas a un sin fin de oportunidades, a una nueva realidad. Es la pregunta que suelen hacerse las personas con buena suerte en la vida, las personas de mente abierta. La pregunta es: ¿…y por qué no?

Cuando te sugieran algo que ponga en conflicto tus creencias, tus valores, tu condicionamiento, en lugar de responder “eso es imposible”, “eso no puede ser”, “no lo veo”, responde: “no me lo había planteado antes”, “lo voy a pensar”… Ábrete a las ideas espirituales de todas las personas, escúchalas por muy locas que parezcan, se curioso, y no te aferres a las únicas opciones con las que te programaron para creer, abre tu mente, y no te aferres a una sola opción. Hay muchas alternativas, incluso… puedes mezclar las opciones, como la sinergia, el resultado es superior a la suma de las partes… y tus beneficios serán mayores a lo jamás soñado. 



Si hablar en público te resulta aterrador, acepta el miedo y vuélvelo en tu aliado


“Muy pocas veces no sentimos miedo: sólo cuando sentimos pánico.”
—Pensamiento budista
En mis cursos y talleres he detectado que la mayor preocupación que inquieta a mis clientes es precisamente cómo superar el miedo y los nervios. En definitiva, la necesidad número uno es contar con recursos internos para superar el miedo.

Eliminar totalmente el miedo a hablar en público es imposible e incluso contraproducente. 

Aunque no se puede desterrar por completo, se puede controlar y convivir con él. 

Cinco consejos que te ayudarán a aceptarlo y volverlo en tu aliado.

1. El público no es el enemigo, tú eres el enemigo: cuanto menos pienses en ti mismo y más en la audiencia, mejor conectarás con ella y menos miedo sentirás.

2. Para hablar bien en público antes hay que pensar bien en privado: ensaya tu presentación una y otra vez.

3. Practica el hablar en público en cada nueva ocasión que se te presente.

4. Practica la simplicidad: sé claro, sé conciso, sé concreto, sé breve. 

5. Piensa en cómo puedes aportarle valor a la audiencia: cuando la sitúas en el foco de la experiencia te olvidas de ti mismo y de tus nervios.


lunes, 12 de noviembre de 2012



Consejos para que la presentación de tu proyecto sea todo un éxito. 
Convencer, es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos, tanto que sólo un pequeño porcentaje de las presentaciones iniciales de las compañías tienen éxito.
En esta oportunidad, queremos ayudarte a triunfar evitando los errores más comunes que cometemos durante las presentaciones.

1.        Si te han dado el chance de hablar es porque quieren escucharte. La impresión que causa un “con su permiso, pero…” puede ser muy negativo en cuanto a cómo perciben tu confianza. Tus ideas son válidas y has trabajado para elaborarlas. No es prudente disculparse por cada error o falla que cometamos, es preferible corregir de una y entonar con energía, pero de manera afable, lo que deseamos transmitir.
2.        El lenguaje corporal es clave para poder comunicar tu mensaje. Utiliza gestos afirmativos, exprésate con claridad y firmeza, pero no exageres. Gestos demasiado pronunciados pueden dar una impresión de agresividad o puede hacer aparentar que estás dirigiendo tráfico. Recuerda, transmites con todo tu cuerpo, practica frene a un espejo para observar que tanto o tan poco expresas con tus movimientos corporales.
3.        Antes de comenzar, asegúrate de haber sido presentado a las personas. Si no los conoces, preséntate de manera breve antes de comenzar.
4.        La confianza y el ánimo que transmites son claves. Si ellos ven que eres una persona animada y con confianza de sobra, quien cree en la idea que está transmitiendo, ayudará a que ellos también crean en ella. Es ser congruente, es mostrar carisma!
5.        La forma de vestir es un factor importante durante las primeras impresiones. Cómo te vistes determina el grado de profesionalidad que atribuyes a tu idea y el respeto que tienes hacia las personas a las que se lo estás presentando. Si estas estudiando, entonces refuerza tu presencia a través de tu imagen, del vestir, piensa, qué es lo que deseas que recuerden más de ti, ¿tu presencia o tu discurso? Tu imagen debe apoyar tus ideas!
6.        Tener apoyo visual es bueno, pero… lo importante es el mensaje no la belleza de las láminas o efectos especiales. Además, NO es necesario que leas lo que está en la pantalla; eso lo pueden hacer las personas sin tu ayuda, ellos saben leer. Si piensas que no van a entender los conceptos que estás explicando, es probable que necesites simplificar tu presentación.
7.        Intenta dar profundidad a la voz, hablar de forma pausada y repetir, enfatizar, los conceptos clave al final de tu presentación.
8.        No permitas que haya alguna pausa en la que no sepas que decir. Apóyate en tus compañeros de equipo (si los tienes), que probablemente pueden ayudar a completar lo que quieres transmitir.
9.        Utiliza palabras como “nosotros” para poder crear empatía con las personas que te escuchen. Míralas a los ojos y llámales varias veces por el nombre. Aunque no quieran apoyar tu idea, quedarán complacidos y te tendrán siempre presente.
10.    No mires el reloj. Si lo haces, te pondrá nervioso y la audiencia lo notará. No les cuentes todo de golpe, sino lo que tú piensas que les interesará más.

Si necesitas conocer más sobre cómo dominar el Arte de Hablar en Público, recuerda que tenemos cursos prácticos, reconocidos internacionalmente, en Oratoria. Te deseo la mejor de las suertes, un fuerte abrazo y éxito en tus presentaciones!