miércoles, 27 de enero de 2016

El tiempo pasa y tú… ¿qué haces?

¡Ya pasó Navidad y Año Nuevo! ¿Puedes creer que ya estamos terminando enero del 2016? Parece que apenas hace un momento fueron estas festividades, pero ya pasó. ¡¿Y ahora qué?! Esa es la pregunta inteligente que debemos hacernos. Notarás cómo posiblemente sigues igual, idéntico que hace tres semanas. O bueno, quizá más gastado y con más kilos de peso, pero hablando de desarrollo humano y evolución espiritual, notarás más que nunca que para cambiar… se trata de un arduo trabajo, muy enfocado dentro de ti y disciplinado en el tiempo. Por ello tanta frustración en estos días para más de uno. Gente quien se ve bombardeada de publicidad que te hace creer que una fecha te puede cambiar radicalmente y ahora ser más bueno y amoroso, para descubrir que estas igual, que eres el mismo del mes pasado. Confróntate con lo que sientes acerca de ti hoy. Pero hazlo muy concentrado. Quizá descubras lo que estoy diciendo. Es como viajar en un Bus turístico a toda velocidad y te asomaste un momento a la ventana, viste un arbolito, unos adornos y gente en una tradición invitándote a ser más amoroso, cordial y alegre, para que en el momento en que bajas la cabeza para chequear tu celular, vuelves a ver por la ventana y ya no hay nada de lo que apenas hace un momento acababas de ver. Y te preguntaras qué pasó, por qué te sientes igual cuando acababas de ver tan hermosas cosas. ¡Porque sientes que viajas a través del tiempo! – lo mismo del año pasado – Claro que "en poco tiempo" volverás a ver esa ventana otra vez con exactamente la misma escena del arbolito, nacimiento, lucecitas, hallacas y una amorosa tradición –aprovecho para de una vez desearte feliz Navidad 2016… no vaya a ser que se me pase de lo rápido que va el tiempo, pero también ahora durará menos porque recuerda que el mundo cada vez da vueltas a mayor velocidad.

Con el tiempo irás reflexionando, ponte pilas y apúrate… Hasta descubrir que el cambio está dentro de ti, para lo que requieres constancia y disciplina por mejorar como persona, trabajando "internamente" mientras vas de viaje por esta vida. Sí señor… El tesoro de la grandeza que posees está dentro de ti. La verdadera transformación está en lo que hagas contigo cada día. Tú decides si te emocionas por la intrascendencia de lo que ya sabes vas a ver en la siguiente ventana: un festejo de año nuevo, con sus cohetes y gorritos y copas y uvas, y mismas trilladas frases de "Te deseamos un feliz y próspero...", quedándote sentado sin hacer nada más que solo esperar la vacía emoción del instante en que ves lo que hay del otro lado de la ventana, sintiendo al momento siguiente lo vacío de esa emoción que viste afuera y que pasó tan rápido ya siendo 27 de enero, o bien..., emocionarte por lo que haces contigo trabajando en la grandeza de tu ser, levantándote, moviéndote para descubrir que la vida tiene otras instancias. Solo era cuestión de que descubrieras que te puedes mover, que no tienes que seguir el camino del resto, sólo el tuyo, el cual es único y diferente, lo haces en cada paso que das, en cada decisión que tomas, en cada meta alcanzada. Quizá a esta altura de tu vida sospechabas lo absurdo del trayecto que realizaba mucha gente, solo dando una vuelta, año tras año, siempre a lo mismo y cada vez a mayor velocidad. "Algo" en tu interior te dijo: ¿Y si te levantas? ¿Y si lo que buscas afuera está aquí adentro, dentro de ti!, pero más arriba, como un ser superior, sin banalidades? Ahí descubres que cambiaste a un camino especial. Por primera vez, luego de varios años, volteas a ver las letras del boleto que llevabas guardado y descubres:
«El éxito está dentro de ti",
Ruta: Constancia, Disciplina y fortaleza de espíritu.
Lema: Mientras tengas un deseo tendrás una razón para vivir, la satisfacción es la muerte.
¡Feliz viaje!».

Si te llamaban la atención los éxitos y logros de los demás… ¡Espera a ver las emociones y el destello permanente de felicidad que hay dentro de ti al realizarte en la vida! Cuando suceda, descubrirás lo distinto que se verán las cosas, aunque el resto del mundo siga dando vueltas a lo mismo. Empezarás a comparar y te empezará a gustar mucho más lo que ves dentro de ti. Llegarás a un nivel donde ya ni te interesará voltear a ver por las ventanas del Bus del tiempo más que disfrutar lo que estás viviendo internamente. Para sorpresa tuya, ahí podrás ver que mucha gente está viendo desde afuera de las ventanas queriendo entrar a esa gran fiesta permanente que es TU VIDA. Alegre, llena de logros y felicidad plena, marcada por el éxito de un arduo camino bien recorrido.  
La gente, la cultura, la vida, el tiempo, nada tiene que ver con tu mundo, aquel que quieres construir para ti, ese mundo que sueñas por alcanzar. Tendrás obstáculos, tropezones y caídas. Muchos te dirán que no es posible, que no posees el talento, no tienes lo que se requiere… Nada podrá detenerte si al tomar la decisión de crecer te esfuerzas cada día con constancia y disciplina, sin desviarte de tu plan de vida. Todo depende de ti, nada cambia si tú no decides cambiar. No se trata de una fecha, sino de tu coraje, tu arrojo, tu firme decisión de atreverte a cambiar… no me digas, ¿empezaras el Lunes?

Te reto, descubre el gran ser que hay en ti!
Estudia, prepárate cada día... es el principio de un buen plan de vida.
Y siempre, se humilde y agradece a Dios.


Oscar Ariza 

miércoles, 16 de diciembre de 2015


CRECER COMO EL BAMBÚ JAPONES
¿Saben?
En estos días recordé el relato de uno de mis cursos sobre “El Bambú Japonés”…
…creo que deberías saber que cuando tú siembras una semilla de bambú, durante los primeros siete años ese bambú no crece hacia afuera. Repito,¡Hacia afuera no crece! Por lo tanto, tú puedes estar regando el bambú todos los días, colocándole los mejores fertilizantes, etc., pero visiblemente, arriba de la tierra, no vas a ver ningún crecimiento, ¡no verás nada! Sin embargo, durante ese período de siete años, el bambú ha ido creciendo hacia abajo; es decir, fortaleciendo sus raíces, construyendo los cimientos para lo que después va a ser su crecimiento. Resulta que después de siete años, este bambú empieza a crecer. No sé si la cifra es correcta, pero más o menos, crece un metro al día hasta que logra tener un crecimiento de treinta o más metros de altura.
Por lo tanto, un ojo, una mente, de quien no esté preparado, que no sepa la historia del bambú japonés, dirá: “¡Guau, cómo crece esto de rápido! ¡Está creciendo a razón de un metro al día!”. O por el contrario: “Llevo regando, plantando y fertilizando esta semilla y durante siete años no ha pasado nada. Estoy perdiendo mi tiempo”.

Eso significa que hay dos perspectivas:
1.    la gente que lo vio después de siete años, dice: “¡Guau, qué planta tan increíble! ¿Cómo es posible que una planta crezca a razón de metro al día hasta llegar a tener treinta o más metros?”.
2.    Sin embargo, hay otras personas que dirán: “No, esto de sembrar bambús es una pérdida de tiempo. Lo llevo cuidando por uno o dos o tres años y esto no crece; perdí mi tiempo”, y abandonan el intento.

Todo el tiempo que invierten estudiando, aprendiendo cosas nuevas, adiestrándose e incursionando en nuevas tecnologías, no se verá reflejado hasta dentro de algunos años… están construyendo sus bases, sus cimientos, con el tiempo podrán ver los resultados, con paciencia y mucha constancia.

No desmayen, luchen, concéntrense en lo que desean lograr con amor, deseo sincero por el logro. Coloquen en segunda instancia los aspectos económicos, primero, asegúrense de estar haciendo “lo que realmente quieren”, para que puedan realizarlo con Pasión!